27 de julio de 2026 | Federación Porcina de Argentina | Argentina
27-jul-2026 (ayer)Un estudio realizado por el Instituto Nacional de Tecnología Industrial (INTI) Carnes aportó evidencia científica sobre la calidad nutricional de la carne de cerdo producida en Argentina. Los resultados, dados a conocer el 23 de julio de 2026, indican que se trata de un alimento de alta densidad nutricional, con proteínas completas y un perfil de grasas favorable.
La investigación fue encargada por la Federación Porcina Argentina en el contexto de un crecimiento sostenido del consumo interno, que pasó de 5 a 20 kilogramo (kg) por persona al año en las últimas dos décadas, con proyecciones de alcanzar los 28 kg para 2032. El estudio evaluó los atributos nutricionales de cinco cortes representativos: cuadrada, nalga, bondiola, bola de lomo y paleta, analizando composición nutricional, perfil lipídico, contenido de colesterol y aporte de minerales.

Fuente INTI CARNES 2026
Todos los cortes evaluados aportan proteínas completas, es decir, contienen todos los aminoácidos esenciales necesarios para el mantenimiento y la reparación de los tejidos. Cuatro de los cinco cortes analizados —cuadrada, nalga, bola de lomo y paleta— presentan un contenido graso de entre 2,3 y 3,3 gramos por cada 100 gramos de carne. Los cortes más magros también registraron la mayor densidad proteica: la cuadrada aporta 21,9 g/100g y la nalga 20,2 g/100g.

Tabla 1. Composición nutricional por 100 g (crudo sin hueso).Fuente INTI Carnes 2026
Perfil lipídico e índice aterogénico
El análisis lipídico reveló un predominio de ácidos grasos monoinsaturados y poliinsaturados. El ácido oleico —presente también en el aceite de oliva y reconocido por sus beneficios cardiovasculares— es uno de los principales ácidos grasos detectados.

Tabla 2. Pefil de ácidos grasos por 100 g (g). Fuente INTI CARNES 2026
El Índice Aterogénico (IA), que mide el impacto potencial de un alimento sobre la salud cardiovascular, arrojó valores de entre 0,29 y 0,37 para los cortes porcinos analizados. En cuanto al colesterol, los valores varían desde 59 mg/100g en la nalga hasta 78 mg/100g en la bondiola.

El estudio también resaltó el aporte mineral de la carne de cerdo. Entre los principales minerales identificados se encuentran el potasio, con valores que superan los 300 mg/100g en la cuadrada, fundamental para la función cardíaca y muscular; el hierro hémico, de alta biodisponibilidad y clave para el transporte de oxígeno; el magnesio y el fósforo, esenciales para el metabolismo energético y la salud ósea; el zinc, vital para el sistema inmunológico y la cicatrización; y el selenio, importante para la protección celular frente al daño oxidativo.
La Licenciada en Nutrición Natalia Antar (MN 8271) destacó que "el análisis del INTI ratificó que la carne porcina argentina es una excelente fuente de proteínas de alta calidad, ya que aporta todos los aminoácidos esenciales, además de vitaminas y minerales como hierro, zinc y selenio. Incorporada dentro de una alimentación equilibrada, puede contribuir al mantenimiento de la masa muscular y al adecuado estado nutricional en las distintas etapas de la vida."
En la infancia, la carne de cerdo aporta proteínas completas, hierro hémico —que se absorbe con mayor eficiencia que el de origen vegetal, siendo un factor clave en la prevención de la anemia— y zinc, que participa en el desarrollo cognitivo y la respuesta inmune.
Para personas físicamente activas, el producto aporta creatina de forma natural, en valores de entre 3,5 y 5 g/kg de carne fresca, un compuesto que participa en la resíntesis de ATP (adenosín trifosfato), la principal fuente de energía durante esfuerzos breves y de alta intensidad. Su aporte de proteínas de alto valor biológico contribuye además al mantenimiento y la reparación del tejido muscular.
En la adultez, los cortes magros combinan un perfil lipídico favorable con proteínas de alto valor biológico, hierro bioabsorbible y vitaminas del complejo B, nutrientes que contribuyen al funcionamiento del metabolismo y al mantenimiento de la masa muscular.
A partir de estos resultados, Agustín Seijas, director ejecutivo de la Federación Porcina Argentina, señaló que la entidad buscará promover la incorporación de la carne de cerdo en establecimientos educativos y hospitales públicos, destacando su relación entre valor nutricional y costo. Como antecedente, mencionó que en Córdoba la carne de cerdo ya integra el menú de los comedores escolares dos veces por semana.
En cuanto a las recomendaciones de consumo, los especialistas sugieren incluir carne de cerdo entre 2 y 3 veces por semana, alternando cortes según los requerimientos nutricionales. Para el consumo diario, la cuadrada, la nalga, la bola de lomo y la paleta son los más indicados por su bajo contenido graso. Para cocciones lentas o a la parrilla, la bondiola y el pechito de cerdo destacan por su grasa intramuscular, que aporta jugosidad y sabor.

Fuente INTI CARNES 2026