La necrosis auricular porcina (NAP) —también conocida como necrosis de la oreja o de la punta de la oreja— ha frustrado a productores y veterinarios durante décadas. Esta enfermedad se encuentra en todo el mundo y está vinculada a un bienestar deficiente, infecciones secundarias y pérdidas económicas por la reducción del crecimiento. Pero a pesar de numerosas teorías y décadas de investigación, la causa real de la NAP ha permanecido sin esclarecer.
Un nuevo estudio proporciono pruebas de que Fusobacterium necrophorum puede inducir directamente lesiones similares a la NAP en cerdos, resolviendo un debate histórico sobre la causa de la enfermedad.
Esta investigación marca un importante paso adelante para los productores y veterinarios que buscan estrategias más específicas para gestionar esta enfermedad.
La NAP se describió por primera vez en 1976, aunque se notificó de manera informal décadas antes. Es una enfermedad que ha intrigado (y frustrado) al sector porcino por su progresión relativamente lenta, pero con un resultado significativo: la mutilación de la oreja. Durante años se ha asociado con una larga lista de posibles factores causales (multifactorial): micotoxinas, Staphylococcus hyicus, Treponema pedis, PCV2, PRRS, Streptococcus, estresores ambientales, calidad del aire, humedad o el comportamiento de los cerdos. Sin embargo, la enfermedad nunca se había replicado, lo que significa que no sabíamos qué la causaba. En un intento previo, los científicos replicaron parcialmente la enfermedad exponiendo cerdos sanos a lesiones de animales enfermos. Este estudio inicial proporcionó los primeros pasos para aclarar: ¿qué causa realmente la necrosis auricular en los cerdos?
Los investigadores llevaron a cabo tres ensayos simple ciegos controlados, donde el tratamiento que recibía cada animal era desconocido para quienes evaluaban a los cerdos, reduciendo así el sesgo:
Cada ensayo siguió un diseño similar: cerdos de 5 semanas de vida por ensayo, procedentes de una granja comercial de alto estatus sanitario sin antecedentes previos de NAP. Los cerdos fueron inoculados por vía intradérmica en la punta de una oreja, mientras que la oreja opuesta recibió una inyección estéril. El objetivo de la inoculación intradérmica era imitar las mordeduras de orejas. También se incluyeron centinelas para asegurar que la NAP no se desarrollara de forma espontánea.
Staphylococcus hyicus NO causó lesiones
En el Ensayo 1, no se produjeron lesiones similares a la NAP en ninguno de los cerdos inoculados con S. hyicus.
→ Esto ayuda a eliminar uno de los agentes comúnmente sospechosos.
Fusobacterium necrophorum reprodujo la lesión clásica de necrosis de la oreja (Figura 1)
En los Ensayos 2 y 3:

Esta es la primera reproducción de la PEN en cerdos "naïve" (no expuestos previamente).
Se aisló F. necrophorum de las orejas inoculadas de los cerdos afectados en ambos ensayos. En algunos animales (10 %), la oreja opuesta no inoculada también desarrolló lesiones, lo que sugiere una posible propagación a través de la sangre.
Las muestras de tejido de las orejas necróticas mostraron:
Ahora se ha establecido que la necrosis de la oreja en cerdos tiene una causa infecciosa: Fusobacterium necrophorum (Figura 2).

Este estudio representa un gran avance: F. necrophorum es la causa principal de la necrosis de la oreja porcina.
La capacidad de reproducir la NAP en un entorno de investigación controlado establece una base sólida para futuras investigaciones sobre cómo abordar este problema a nivel de granja. Al centrarse en la gestión de la exposición bacteriana y la prevención de traumatismos en las orejas, los productores podrían finalmente reducir la incidencia y la gravedad de esta condición relacionada con el bienestar animal.
Este trabajo fue financiado por el Ministerio de Agricultura de Saskatchewan (Fondo de Desarrollo Agrícola) y Result Drive Agriculture Research.