El acuerdo UE-MERCOSUR ya está en marcha: qué implica para el agro argentino y las nuevas oportunidades para maíz, soja y carnes

08 de Mayo de 2026 | Bolsa de Comercio de Rosario | Argentina www.bcr.com.ar

14-may-2026 (ayer)

El Acuerdo Interino de Comercio entre el MERCOSUR y la Unión Europea entró plenamente en vigor el pasado 1° de mayo y marca un nuevo escenario para la inserción internacional de Argentina y la agroindustria regional.

Según destacó la Cancillería Argentina durante la presentación oficial, se trata del acuerdo de mayor magnitud alcanzado en la historia del MERCOSUR, revitalizando al bloque sudamericano y fortaleciendo el vínculo con uno de sus principales socios estratégicos.

Actualmente, la Unión Europea representa el segundo destino de exportación y el principal inversor extranjero en Argentina. De acuerdo con datos del INDEC, durante 2025 las exportaciones argentinas hacia el bloque europeo totalizaron USD 8486 millones, mientras que las importaciones alcanzaron USD 10 478 millones.

Entre los principales productos exportados desde Argentina hacia Europa se destacan harina de soja, biodiesel, carne bovina, maní y minerales de plata, entre otros. Los principales destinos son Países Bajos, Alemania, España, Italia e Irlanda.

Un acuerdo que crea el área de libre comercio más grande del mundo

El tratado establece reglas comerciales comunes entre los cuatro países del MERCOSUR —Argentina, Brasil, Uruguay y Paraguay— y los 27 miembros de la Unión Europea.

El acuerdo contempla la liberalización del 100 % de los bienes industriales y del 82 % de los bienes agrícolas para ingresar a la Unión Europea. Para aquellos productos agrícolas que no cuentan con apertura total, se implementarán cuotas de acceso específicas.

Entre los productos incluidos en esas cuotas aparecen carnes, huevos, quesos, leche en polvo, etanol, azúcar, arroz y maíz. En otros casos, como frutas, hortalizas y vinos, la reducción arancelaria será sin cupos.

En términos generales, el 99 % de las exportaciones del MERCOSUR ingresarán al acuerdo con algún tipo de beneficio:

La agroindustria aparece como uno de los principales sectores beneficiados, considerando que el 85 % de las exportaciones argentinas hacia Europa corresponde a productos agroindustriales.

Derechos de exportación: qué cambia para soja, maíz y carnes

Uno de los puntos más relevantes para el sector agropecuario está vinculado a los derechos de exportación (DEX).

El acuerdo establece que, a partir del tercer año de vigencia —1° de mayo de 2029—, Argentina no podrá establecer derechos de exportación sobre productos destinados a la Unión Europea, salvo excepciones específicas.

En el caso del complejo soja, Argentina se compromete a un techo de derechos de exportación del:

Además, el acuerdo prevé cronogramas de reducción arancelaria para todos los productos del complejo sojero.

Para otros complejos exportadores como maíz, trigo, sorgo, girasol y carnes, el entendimiento proyecta una reducción total de derechos de exportación en un plazo de tres años. Las excepciones contemplan determinadas posiciones arancelarias específicas y situaciones extraordinarias vinculadas a desequilibrios fiscales graves o fuertes depreciaciones monetarias.

Inversiones y nuevas oportunidades

El acuerdo también apunta a convertirse en un catalizador para la inversión extranjera directa. En este marco, la Unión Europea comprometió 1800 millones de euros destinados al MERCOSUR, de los cuales:

A esto se suma el reciente anuncio de Alemania sobre un acuerdo para abastecerse de dos millones de toneladas de gas natural licuado (GNL) desde Argentina a partir de 2027.

Un nuevo marco institucional para el comercio exterior argentino

Más allá del impacto comercial inmediato, el acuerdo representa la consolidación de un marco institucional de largo plazo para Argentina frente a uno de sus principales mercados internacionales.

En un contexto global marcado por la incertidumbre comercial y las tensiones geopolíticas, el entendimiento entre MERCOSUR y Unión Europea busca aportar previsibilidad, estabilidad regulatoria y mejores condiciones de acceso para productos argentinos.

Además del comercio de bienes, el acuerdo incorpora regulaciones vinculadas a comercio electrónico, facilitación comercial, defensa comercial y reglas de origen, entre otros aspectos.

También contempla mecanismos vinculados a sostenibilidad y validación de sistemas de control locales frente a regulaciones ambientales europeas, incluyendo la normativa sobre deforestación.