Maíz y soja marcan el pulso del mercado: récord de stocks y una campaña que empieza con señales mixtas

10 de abril de 2026 | Bolsa de Comercio de Rosario | Argentina www.bcr.com.ar

16-abr-2026 (hoy)

El mercado de granos argentino transita un inicio de campaña atravesado por dos realidades complementarias: por un lado, el maíz consolida su protagonismo con niveles récord de stock, y por otro, la soja pone en marcha su ciclo comercial con buen ritmo de negocios, aunque con una oferta más ajustada que en años anteriores.

Maíz: récord de existencias y fuerte dinámica comercial

El flujo de maíz hacia el circuito comercial se mantiene en niveles extraordinarios. Al miércoles de esta semana, los compromisos acumulados para la campaña 2025/26 alcanzan las 21,9 Millones de toneladas (Mt), lo que representa un 42 % más que el promedio de los últimos diez años y el 33 % de la cosecha estimada. En términos relativos, el avance supera en 6 puntos porcentuales al del año pasado para esta misma fecha.

En este contexto, y en línea con una cosecha estimada en 67 Mt, las existencias de maíz al 1° de abril se ubican en 19,3 Mt, según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca. Se trata de un máximo histórico para esta época del año: 46 % por encima del registro del año pasado y 2,3 veces el promedio de la última década.

Este escenario refleja el fuerte salto productivo del maíz temprano y configura un panorama ampliamente positivo para la oferta total del cereal en la campaña 2025/26, en un contexto internacional donde el hemisferio norte proyecta una reducción de área sembrada, influenciada por rotaciones y mayores costos productivos.

A nivel agregado, las existencias totales de granos en plantas de acopio, elevadoras e industria alcanzan las 38,3 Mt al inicio de abril, apenas por debajo del récord de 2020. Sin embargo, la composición del stock muestra cambios significativos: la menor disponibilidad de soja (4,6 Mt, unas 12,4 Mt menos que en 2020) se compensa con mayores volúmenes de maíz (+5,6 Mt), trigo (+2,4 Mt) y girasol (+2 Mt).

Este volumen de mercadería disponible también impacta en la dinámica de precios, ya que la disponibilidad física juega un rol clave en la formación de valores, especialmente en el mercado disponible.

Soja: arranque comercial dinámico, pero con menor oferta

Con el inicio de abril, la campaña de soja 2025/26 comienza formalmente su ciclo comercial. A pesar de una caída estimada del 8,7 % en la superficie sembrada, se proyecta una producción de 48 Mt, impulsada por un rinde promedio que logra compensar parcialmente esa menor área.

Sin embargo, el punto distintivo de esta campaña es el bajo nivel de stocks iniciales, los más reducidos en una década (excluyendo el impacto de la sequía). Esto lleva a que la oferta total doméstica se estime en 52 Mt, un 8 % por debajo del promedio de los últimos diez años y el nivel más bajo desde la campaña 2022/23.

En términos operativos, el avance de cosecha es aún incipiente, condicionado por las lluvias persistentes en la región núcleo. Según estimaciones, apenas se ha recolectado el 2 % del área, frente al 7 % del año pasado y muy lejos del promedio histórico del 50 % para esta altura.

Pese a este retraso, la actividad comercial mostró una fuerte aceleración. En las últimas seis semanas se negociaron 6,1 Mt de soja, equivalente al 13 % de la cosecha esperada, marcando el ritmo de ventas más rápido de los últimos diez años. Gran parte de estos negocios responde a la necesidad de asegurar logística y espacio de descarga ante el inminente ingreso de mercadería.

No obstante, este dinamismo se da en un contexto de precios en baja. Las cotizaciones en el mercado disponible cayeron un 9 % en dólares en apenas diez ruedas, pasando de USD 350/t a USD 319/t. En este escenario, el 80 % de los contratos cerrados son a fijar precio, con cerca de 5 Mt comprometidas bajo esta modalidad, un récord en volumen sin precio definido.

El aceite de soja, clave en la formación de precios

En el plano internacional, el aceite de soja se posiciona como un factor determinante en la formación de precios. La cotización FOB argentina promedia los USD 1258/t, con un incremento superior a USD 150/t (+14 %) en lo que va del año.

Este nivel ubica al aceite en uno de los valores más altos de los últimos quince años, solo por detrás de los picos registrados en 2012 y 2022. Este comportamiento ha impulsado el precio promedio de venta del sector industrial, que pasó de USD 461/t en marzo a USD 502/t en las últimas semanas.

Actualmente, el aceite explica casi la mitad del valor de la soja industrializada, el nivel más alto en una década, lo que refleja una fuerte dependencia del mercado respecto a este subproducto en un contexto global de alta volatilidad.

Biocombustibles y contexto global: un factor clave

El escenario internacional, marcado por tensiones geopolíticas en Medio Oriente, ha impulsado los precios energéticos y reconfigurado la demanda de aceites vegetales. El cierre del Estrecho de Ormuz y las restricciones en el abastecimiento energético han llevado a varios países a reforzar el uso de biocombustibles.

En este marco, Indonesia proyecta aumentar su mezcla de biodiésel de B40 a B50, mientras que Malasia evalúa escalar progresivamente hacia B20 y B30. En América, Brasil también avanza en el incremento del corte obligatorio de bioetanol, y Estados Unidos implementó una nueva política que eleva significativamente el uso de aceite de soja para la producción de biodiésel.

Según la nueva normativa de la EPA, el consumo de aceite de soja para biocombustibles en Estados Unidos podría alcanzar 8,4 Mt en 2026 y 8,9 Mt en 2027, muy por encima del promedio de 4,6 Mt de los últimos cinco años. Esto implicaría una mayor demanda de procesamiento interno de soja, estimada entre 44 y 47 Mt.