Trece semanas más tarde de la detección de los primeros casos de PPA en España la situación se complica poco a poco. En efecto, a pesar de los múltiples esfuerzos de todas las autoridades ha continuado el goteo de nuevos casos, algunos a cierta distancia de los iniciales.
Según parece, la cepa del presente virus, aunque letal, evoluciona más lentamente que en brotes anteriores en otros países, lo que provoca que algunos jabalíes infectados sobrevivan varios días, convirtiéndose así en vectores móviles de la enfermedad. Se consta que ninguna de las instituciones implicadas en combatir esta plaga ahorra esfuerzos en esta lucha: todo el mundo pone toda la carne en el asador para conseguir limitar su expansión primero y erradicarla después.
En España ya se tiene un precedente exitoso de erradicación de la PPA: cuando devenimos miembro de pleno derecho de la UE (en 1986) la PPA era endémica y pocos años más tarde se consiguió su eliminación. Se espera que se consiga reproducir el éxito de esta primera experiencia.
Ha de celebrarse que la cotización española ha empezado a salir del pozo. El precio mínimo de 1,00 euro / kilo en vivo ha aguantado impertérrito todo el mes de enero y la primera semana de febrero. Es importante señalar que este precio ha sido el más barato del mundo en todo este tiempo.
Desde la tercera semana de enero hasta hoy los beneficios de cerdo han sido muy importantes; se ha conseguido faenar los cerdos acumulados tras los festivos navideños y las actuales subidas son la prueba de que el mercado va recuperando su temple.
Actualmente en toda la UE:
No hay duda de que la PPA actúa como un pesado lastre que frena el precio. Probablemente el precio irá subiendo hasta alcanzar (y posiblemente rebasar) el precio de costo, pero no son esperables grandes alegrías en este año 2026.
A pesar de las dificultades y tribulaciones españolas, el Planeta Tierra sigue girando y la vida prosigue su curso. Con el debido respeto a todos los factores intervinientes en el Mercado Mundial podemos indicar:
Las recientes subidas de Mercolleida (+ 1,50; + 3,50; + 4,50 céntimos por kilo vivo en las tres últimas sesiones) se han obtenido a costa, en gran parte, del margen de la planta de faena. Por ahora esto ha sido así. Los operadores contienen el aliento: la carne debería subir para seguir aspirando a mejorar el precio del vivo. Sucede, sin embargo, que los enormes beneficios en todos los Países Miembros (con España a la cabeza) han colmatado el mercado además de hinchar los stocks bastante más allá de lo deseable. Para consolidar futuras subidas hará falta, y será imprescindible, que los precios de la carne reaccionen y suban.
Usando una metáfora bíblica diremos que en España atravesamos un período de vacas flacas. Deseamos que la PPA se acabe circunscribiendo a las zonas ya afectadas y que no se produzca ningún caso en cerdos domésticos.
Por mucho que bastantes destinos de Países Terceros sigan abiertos (aceptando la consabida regionalización), la ausencia de algunos destinos clave nos penaliza. El mercado español respira entrecortadamente, falto de destinos suficientes.
En el ámbito de la UE hemos de señalar que España tiene la cotización más barata de todas. Esto es completamente excepcional y sólo explicable por la PPA. Como se indica en el comentario anterior, uno de cada cuatro cerdos de la UE mora en España y lo que aquí sucede se traslada (en mayor o menor medida) al resto del mercado. Los mercados de algunos países miembros “no están nada cómodos” siendo más caros que el mercado español. Ya veremos como terminan evolucionando las cosas.
Para terminar, (y a modo de autoayuda en estos tiempos convulsos) hoy citaremos dos apostillas de filosofía oriental:
Confucio: “La mayor gloria no está en no caer nunca sino en levantarnos cada vez que caemos”.
Proverbio chino: “El fracaso no es caer, sino negarse a levantarse”.
Guillem Burset
