Pacuca impulsa energía limpia con una planta de biogás basada en efluentes porcinos

26 de enero de 2026 | Pacuca | Argentina

26-ene-2026 (hoy)

Una planta que transforma pasivos en energía limpia

En este marco internacional, la planta de bioenergía Pacuca ubicada en Roque Pérez , provincia de Buenos Aires, se presenta como un ejemplo tangible de cómo las energías renovables y la economía circular pueden generar beneficios ambientales y productivos simultáneamente. Operativa desde hace cinco años, esta instalación basada en efluentes porcinos logró reducir 12 232 toneladas de CO₂ equivalente, un impacto similar al que implicarían 2851 autos de las calles durante un año.

Pacuca integra producción porcina, manejo de efluentes y generación de energía renovable. Con una inversión de casi 6 millones de dólares, la planta produce más de 8000 MWh al año, suficiente para abastecer de electricidad —las 24 horas del día— a unas 5000 personas. La energía limpia se inyecta directamente al sistema interconectado nacional.

Los efluentes de 50 000 cerdos alimentan tres biodigestores de tecnología europea que transforman el purín en biogás y luego en electricidad. “A partir de un efluente que iba al campo, estamos generando energía limpia que entra a la red”, explica Daniel Fenoglio, presidente de Pacuca Bioenergía.

Beneficios ambientales y productivos

Además de evitar la liberación de metano, uno de los gases de efecto invernadero más potentes, la planta produce biofertilizantes: la fracción sólida se composta y la fracción líquida fertiliza más de 300 hectáreas, reduciendo el uso de fertilizantes inorgánicos y mejorando la calidad de los suelos.

El desarrollo de Pacuca anticipa una tendencia global: la huella de carbono será una métrica clave para acceder a mercados exigentes y financiamiento internacional. Medirla, reducirla y certificarla ya no es una formalidad, sino una ventaja competitiva estratégica para las empresas y sectores productivos.

Un modelo replicable en Argentina

El proyecto se enmarca en un crecimiento de las energías limpias en Argentina, donde ya funcionan cerca de 20 plantas de biogás con diferentes tipos de biomasa. La particularidad de Pacuca radica en su escala, operación continua y su integración vertical entre producción animal y generación de energía, un modelo que puede replicarse en otras cadenas agroindustriales interesadas en reducir huella ambiental y aumentar eficiencia energética.

A cinco años de su puesta en marcha, Pacuca demuestra que la economía circular no es solo un concepto, sino una estrategia concreta para generar energía limpia, combatir el cambio climático y aportar valor ambiental y productivo. En el Día Internacional de la Energía Limpia, su experiencia muestra que transitar hacia fuentes renovables es una acción necesaria y viable para el futuro de la agroindustria argentina.

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