22 de Enero de 2026 | Bolsa de Comercio de Rosario | Argentina www.bcr.com.ar
23-ene-2026 (hoy)La persistencia del déficit hídrico y las lluvias irregulares de las últimas semanas comienzan a impactar con mayor fuerza en los cultivos de soja y maíz, especialmente en los planteos tempranos. En soja de primera, cerca de 450 000 hectáreas se encuentran actualmente en condición regular, mientras que en maíz temprano ya se registran recortes significativos de rendimiento en las zonas más afectadas por la falta de agua.
En el caso de la soja de primera, las precipitaciones erráticas y el marcado aumento de las temperaturas —con máximas cercanas a los 37 °C— profundizaron la escasez hídrica. Como resultado, los lotes en condición regular aumentaron 13 puntos porcentuales en la última semana y ya representan el 15 % del área. Si bien aún predominan los cuadros en buenas y muy buenas condiciones, el cultivo comienza a transitar su período crítico, con una porción significativa ingresando en etapas reproductivas sensibles al estrés hídrico. De no registrarse lluvias en el corto plazo, podrían producirse recortes en el potencial de rinde.
Los pronósticos de corto plazo anticipan la posibilidad de precipitaciones aisladas, aunque acompañadas por temperaturas elevadas, lo que mantiene la incertidumbre sobre la evolución del cultivo y refuerza la necesidad de lluvias generalizadas para sostener los rendimientos.
En maíz temprano, la situación es similarmente heterogénea. A nivel general, 6 de cada 10 lotes aún se mantienen entre muy buenos y excelentes, aunque esa condición se redujo en la última semana. En los ambientes donde las lluvias llegaron a tiempo, los rindes se sostienen, pero en los cuadros más restrictivos y en aquellos que no recibieron aportes hídricos recientes, ya se observan pérdidas importantes, con recortes de rendimiento que en algunos casos alcanzan hasta el 50 %. Además, en los lotes más afectados, las lluvias previstas llegarían tarde para revertir el deterioro productivo.
La soja de segunda también muestra un escenario ajustado. Si bien el cultivo aún se mantiene en carrera, el crecimiento se encuentra condicionado por la disponibilidad de agua y, sin lluvias en el corto plazo, podría verse comprometida la estructura de la planta y su potencial productivo.
En conjunto, el escenario climático actual pone en tensión el desarrollo de los principales cultivos de la campaña, con el foco puesto en la evolución de las precipitaciones de los próximos días como factor determinante para definir los rindes finales.