Lee este artículo en:

La política, una causa más de la variabilidad de los precios y los costes

Las decisiones políticas en forma de nuevas leyes, normativas, requisitos,etc. son fuerzas externas a los mercados que pueden hacer que los costes y beneficios se desvíen significativamente de lo establecido por fuerzas principales como la oferta y la demanda.

Lunes 21 octubre 2013 (hace 3 años 1 meses 17 días)

En el artículo anterior señalamos que puede ser muy útil empezar a ver el mundo como un conjunto de distribuciones, más que como puntos en el tiempo. La razón es que casi todas nuestras experiencias a lo largo del tiempo son variables y, entendiendo esta variabilidad, podemos asignar probabilidades a los posibles resultados. Una vez asignadas las probabilidades se pueden tomar mejores decisiones para gestionar los riesgos, mejorar la rentabilidad y acceder al capital. Donde esto es más evidente es en los procesos naturales y biológicos, como es el caso de la producción agrícola.

Hemos acabado confiando en los valores medios en aspectos tan importantes como los costes, precios, resultados de ensayos y mediciones para simplificar nuestras vidas y poder tomar decisiones fácilmente. Aunque esto pueda ser útil de vez en cuando, no debemos equivocarnos, ya que cuando nos basamos exclusivamente en esta información nos pueden pasar desapercibidas oportunidades de beneficios significativas. Asimismo, si ignoramos la variabilidad productiva y financiera, estamos prescindiendo de uno de los sistemas de aviso más efectivos para detectar problemas financieros en una fase temprana, que es cuando pueden ser corregidos de un modo más efectivo.

Hay muchas fuentes de variabilidad en la producción y la rentabilidad agraria. Ya que en los últimos días el mundo se ha visto atrapado en el enfrentamiento político que ha ocurrido en EEUU sobre el presupuesto, podemos aprovechar para resaltar una de las fuentes de variabilidad del precio y del coste (y por lo tanto del beneficio): la política.

Las decisiones políticas en forma de nuevas leyes, normativas, requisitos, impulso o freno de las inspecciones, etc. son fuerzas externas a los mercados que pueden hacer que los costes y beneficios se desvíen significativamente de lo establecido por fuerzas principales como la oferta y la demanda. Vivimos en una época en que la adquisición y el mantenimiento del poder político triunfa sobre casi cualquier otra consideración, incluyendo el sentido común, el sentido de estado y el bien común. Un caso de libro han sido las batallas presupuestarias que han tenido lugar en EEUU mientras se escribía este artículo.

Muchos se han preguntado cuál sería el impacto económico del impago de la deuda de los EEUU que vencía a mediados de mes. La clave para entenderlo es que, pasase lo que pasase, la raíz del problema no era económica, financiera o de presupuestos, sino puramente política. El presidente Clinton, comentando la situación ha dicho "El conflicto permanente es de hecho una buena política ya que, cuanto más consigas inflamar a tus partidarios, más posibilidades hay de que vayan a votar el día de las elecciones".

EEUU es perfectamente capaz de pagar los intereses de sus obligaciones sin aumentar su nivel de su deuda y lo hará sin duda cuando uno de los dos partidos crea que su capital político haya sido maximizado. Además los EEUU también son perfectamente capaces de hacer que el cierre ("shutdown") parcial del gobierno sea esencialmente invisible en cuanto a impacto para la mayoría de ciudadanos y el comercio. Las molestias discrecionales, turbulencias del mercado, "castigos" dirigidos y oportunidades perdidas para ciertos ciudadanos y empresas se crean para promocionar un fin político.

Parafraseando de nuevo al presidente Clinton, respecto a si el presidente Obama debería o no detener el "shutdown" dijo: "Creo que [Obama] podría detenerlo, pero el precio sería superior al beneficio de dejar que el partido de la oposición se lleve las culpas por sus consecuencias". Por lo tanto, la Casa Blanca se aseguró de que las consecuencias no fuesen mínimas.

Para el sector agrícola esto ha significado el cierre del portal USDA.gov y el cese de las actualizaciones de noticias del mercado, incluyendo los precios de mercado diarios, cantidades vendidas/compradas y productos comercializados. Además, el gobierno ha pospuesto los principales informes semanales y mensuales y ha advertido que no cabía esperar que empezasen inmediatamente tras la reapertura, ya que es un delito federal que los funcionarios mantengan esta información cuando están suspendidos.

El acceso a otras webs de información agrícola oficiales, así como el acceso a sus archivos históricos se ha visto temporalmente restringido. Esto ha causado problemas ya que las referencias a precios en los informes de mercado se suelen escribir en base a los acuerdos de ventas de varios años, en precios de formulas y en decisiones de compra. La base de un mercado competitivo radica en una comunicación precisa y puntual de los precios. Los informes oficiales de precio no son sólo críticos para la mayoría de sistemas de pago entre productores y procesadores, también guían el flujo de productos de un valor menor a un valor mayor final. Esto es especialmente cierto en los productos perecederos.

Las principales entidades agrícolas han construido, o adquirido acceso a redes de información que a menudo son superiores que las del gobierno por lo que, al final, los que se quedan a oscuras son las granjas familiares y las pequeñas empresas agrícolas locales.

Los compradores y vendedores pusieron en marcha rápidamente soluciones provisionales de fijación de precios para que los animales pudieran seguir siendo vendidos sin los tradicionales precios de referencia oficiales. Esto no es lo ideal, pero adecuado para el corto plazo. Puede llevar a distorsiones de mercado, como una infra o supraproducción si los días se convierten en semanas o meses.

Como que las inspecciones gubernamentales se han convertido en ubicuas en todo EEUU, la disminución de su ritmo ha ralentizado el comercio, tanto dentro de los Estados Unidos como con el exterior. La mayoría de los productos requieren una clasificación, inspección o verificación, la mayor parte de las cuales son llevadas a cabo por el gobierno, aunque en muchos casos los gobiernos estatales realicen algunas de estas funciones. Las exportaciones se han reducido substancialmente por lo que se han perdido oportunidades y los precios se verán afectados negativamente para los productores norteamericanos en el corto plazo. Por suerte la mayor parte de lo que se envía al extranjero se inspecciona y aprueba más de 30 días antes de su salida por lo que, si el cierre es relativamente corto, las aprobaciones previas pueden llenar ese vacío.

En el próximo artículo demostraremos que contabilizar la variación en precios y costes puede ayudar a mejorar la capacidad de entender nuestro negocio, a crear planes de acción para resolver problemas concretos y a comunicar el nivel de riesgo que estamos asumiendo tanto para nuestros socios como para inversores o prestamistas que puedan tener un interés en el rendimiento de nuestros beneficios.

16 de octubre de 2013

Comentarios del mercado porcino

IFIP: bajada estacional en el Sur, equilibrio en el Norte23-oct-2013 hace 3 años 1 meses 15 días
De momento pintan bastos01-oct-2013 hace 3 años 2 meses 7 días

Comentarios del artículo

Este espacio no está orientado a ser una zona de consultas a los autores de los artículos sino que pretende ser un lugar de discusión abierto a todos los usuarios de 3tres3

Publica un nuevo comentario

captcharecargar

tags