Bioseguridad: transmisión de enfermedades por animales salvajes

Entre los animales salvajes que pueden propagar infecciones entre granjas se incluyen los jabalíes, pájaros, moscas, ratas y ratones. La mayoría de perros y gatos no son salvajes, pero aparecerán en este artículo por otro motivo.
Martes 14 noviembre 2006 (hace 10 años 22 días)
Entre los animales salvajes que pueden propagar infecciones entre granjas se incluyen los jabalíes, pájaros, moscas, ratas y ratones. La mayoría de perros y gatos no son salvajes, pero aparecerán en este artículo por otro motivo.

Jabalíes

En teoría los jabalíes pueden ser infectados por cualquier patógeno porcino y propagarlo a otras granjas. Afortunadamente no suelen entrar en contacto con los cerdos domésticos. Cuando han entrado en una explotación, pueden encontrarse los propios animales o huellas o heces dentro del perímetro de la valla, por ejemplo en el barro o nieve. Además viven en grupos pequeños, por lo que es improbable que un jabalí sea portador o excrete patógenos porcinos de los que una granja con alto nivel sanitario esté libre. Por ejemplo, es improbable que los jabalíes se infecten con Mycoplasma hyopneumoniae. Si un jabalí o una familia de jabalíes se infectan con M hyopneumoniae, pronto desarrollaran inmunidad individual o grupal y lo eliminarán. Por otro lado, en regiones donde la PPC o PPA son endémicas, los jabalíes pueden ser una amenaza. Sin embargo, en la limitada experiencia del autor con irrupciones de jabalíes en explotaciones libres de PPC ni PPA (presumiblemente en busca de comida) no han contagiado ninguna enfermedad.

Las principales barreras de bioseguridad contra jabalíes son los muros y puertas de las instalaciones y la cerca perimetral. Ésta debería ser fuerte, con la parte inferior fijada o enterrada en el suelo, ya que los jabalíes son capaces de escarbar bajo las vallas y colarse por agujeros relativamente pequeños.

Pájaros

Los pájaros pueden ser portadores de Mycobacterium avium (y, algunas veces, M intracellularis aunque suele ser ambiental), salmonelas, Erisipelotrhix insidiosa, campilobacterias y otros muchos patógenos potenciales que suelen excretar en las deposiciones. Gran parte de estos agentes ya están en la mayoría de explotaciones, aunque no en todas. Por ejemplo en Inglaterra se demostró que, en un brote de gastroenteritis transmisible, los estorninos habían diseminado el virus entre explotaciones situadas, a veces, a muchos kilómetros de distancia. El virus viajó pasivamente en el intestino de las aves. Los pájaros también pueden ser portadores del virus de la gripe y transmitirlo a cerdos en los cuales puede mutar o recombinarse convirtiéndose en patógeno para las personas, aunque la frecuencia con la que esto ocurre está cuestionada por algunas autoridades. Las gaviotas pueden infectar las granjas de otro modo, introduciendo restos de comida humana y envoltorios de la basura, especialmente de los vertederos. Es aconsejable no instalar explotaciones cerca de los vertederos.

Es imposible prevenir la contaminación por pájaros en las instalaciones al aire libre y difícil en algunas edificaciones con ventilación natural, con aperturas laterales, aunque en otras es posible cubriendo las aperturas con mallas antipájaros. Esto también reduce el coste del pienso al evitar su consumo por parte de los pájaros. Si los silos de pienso están en el exterior, el pienso que cae al suelo debe eliminarse frecuentemente.

Insectos

Las moscas suponen un riesgo al poder transportar patógenos en su superficie, aunque también pueden llevarlos en los primeros tramos del sistema digestivo. Esto se demostró con Streptococcus suis tipo 2. Las moscas que consumieron sangre, secreciones nasales o exudado de la canal de un cerdo infectado clínicamente con S suis 2 pudieron llevar el organismo en su sistema digestivo. Al posarse sobre pienso de cerdos, algunos de los componentes regurgitados lo contaminaron. Las moscas pueden viajar varios quilómetros, especialmente si son favorecidas por una ligera brisa y pueden orientarse hacia una nueva granja a través del olor.

Quizá los mosquitos, que son la principal fuente de diseminación del virus de la encefalitis japonesa tipo B, deben ser mencionados. Este virus produce poco daño a los cerdos pero es grave para las personas.

Ratas y ratones


Las ratas y ratones pueden infectarse con patógenos porcinos como salmonelas, coliformes y Brachyspira hyodisenteriae, aunque no aumentan los niveles de contaminación ambiental. Por ejemplo, reduciendo su número mediante rodenticidas, los niveles de contaminación ambiental no se reducen. El problema es que perpetúan la infección en la explotación. Por ejemplo, si una granja se despuebla y se repuebla para eliminar la disentería porcina, deben matarse todos los ratones porque las cepas de B hyodisenteriae patógenas para cerdos pueden mantenerse indefinidamente en las poblaciones de ratones. Los ratones tienden a permanecer en las granjas de cerdos, mientras que las ratas pueden emigrar de una a otra. Es difícil evitar las invasiones de ratas, especialmente durante la cosecha de cultivos colindantes como caña de azúcar o remolacha azucarera. El único método es el control regular de roedores.

Perros y gatos

La mayor parte de perros y gatos no son salvajes, pero a veces se utilizan perros para vigilar las granjas y gatos como control de roedores. Los perros y los gatos suponen poca amenaza para los cerdos, auque pueden ser portadores de organismos como B hyodisenteriae y salmonela. Los perros pueden diseminar el virus de la GET durante 14 días. Es por esto que, si se mantienen en explotaciones de cerdos, no deben poder acceder al exterior del perímetro y si lo hacen, no debe permitírseles regresar.

Tom Alexander. Consultor veterinario porcino internacional. Reino Unido

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