Dilución en alimentación líquida

El subministro de alimento húmedo, en comparación con el seco, mejora la tasa de crecimiento y de conversión.

El subministro de alimento húmedo, en comparación con el seco, mejora la tasa de crecimiento y de conversión, por lo menos éstos son los resultados de las pruebas realizadas en las estaciones experimentales. En la práctica, sin embargo los resultados son a menudo negativos. A veces por errores de diseño, pero con más frecuencia por la negligencia en el mantenimiento de las instalaciones (en particular el aspecto microbiológico).

La dilución


En esta ocasión vamos a discutir sólo la dilución en el período de acabado. Según la literatura una dilución alta (3:1 - 3.5:1) facilita la actividad enzimática, reduce la viscosidad y la velocidad de tránsito del contenido intestinal (todos estos efectos mejoran la digestibilidad y la conversión). Como contrapartida aumenta el volumen de aguas residuales y sus costes de eliminación (Tabla 1). Algunas fuentes también destacan el gasto energético para mantener la homeotermia (el agua tiene una temperatura inferior a la del cuerpo). Cada explotación deberá encontrar una dilución de compromiso que se fijará según sus características. Las recomendaciones compartidas por los operadores se dan en la Tabla 2. Las relaciones superiores a 3:1, no están justificadas por motivos nutricionales, pero se utilizan cuando las bombas no están preparadas para empujar una sopa más densa. El ganadero debe considerar, en primer lugar, sus instalaciones y la composición de los alimentos, y después, con el margen de maniobra que le quede, puede pensar en reducir las aguas residuales.

Tabla 1: Efectos de dilución sobre el desempeño y los volúmenes de aguas residuales de los productos.

Fuente Dilución (agua:comida) Efectos
Gill et al., 1987 2:1 – 2.5:1 – 3:1 – 3.5.1 Mejora lineal de la tasa de crecimiento y de la conversión al aumentar la dilución.
Barber et al., 1991 2:1 – 2.7:1 – 3.3:1 – 4:1 Aumento lineal de la digestibilidad de materia seca y energía digestible al aumentar la dilución
O’Connell-Motherway et al., 1998 2:1 – 3:1 – 4:1 Aumento lineal del consumo de agua (líquido + comida) y los volúmenes de aguas residuales (el 62% en 2:1, 108% y más para 3:1 y 4:1, respectivamente)
Beal et al., 2002 2.5:1 – 3.2:1 – 5:1 – 10:1 Mejor rendimiento con relaciones 2.5:1 y 3.2:1
Hurst et al., 2008 1.5:1 – 3:1 Rendimiento similar entre los dos índices de dilución

Dilución y número de comidas diarias


También se ha evaluado el número de comidas diarias: algunos apuntan a las dos y otros a las tres comidas al día. En la práctica, la mayoría de las explotaciones italianas ofrecen dos comidas (especialmente desde que la normativa europea ha impuesto la presencia de bebederos). Es oportuno considerar estas cuestiones en las situaciones más críticas: la adaptación de los lechones desmamados al alimento líquido y el racionamiento, particularmente estricto en el engorde.

Adaptación de lechones destetados


Los cerdos de 25-30 kg de peso vivo, acostumbrados al alimento seco, ingieren 1,3-1,6 kg de pienso al día. Una cantidad que no se podrá mantener en el nuevo entorno con la alimentación líquida. Esto ocurre porque el animal, habituado a masticar su pienso durante todo el día, debe adaptarse al consumo de la sopa en dos únicas ocasiones cada 24 horas. En resumen, la cantidad de alimento es grande, el tiempo limitado y la reducción del la ingesta inevitable. En este caso, la reducción de la dilución, y las tres comidas diarias serían positivas. Por esto la proporción recomendada para los lechones destetados es inferior a 2.4:1 (Tabla 2). Forzar la ingestión para recuperar el rendimiento acaba provocando diarrea. De hecho, la adaptación no es sólo cuestión de capacidad física, sino también de funcionalidad digestiva y de prevalencia microbiana intestinal. Racionar estrictamente acentuaría las desigualdades y la competencia lo que puede comportar diarrea en los dominantes y reducir la homogeneidad del grupo.

Tabla 2: Diluciones recomendadas

Dilución Fase - Notas
2.0:1 – 2.2:1 Relación normal asumiendo ingesta de agua y alimento seco.
1.5:1 – 2.4:1 Lechones recién destetados*
2.6:1 – 2.8:1 Crecimiento.
2.8:1 – 3.0:1 Acabado.
3.0:1 – 3.2:1 Crecimiento – acabado (alimentación basada en trigo, o pulpa de remolacha).
3.2:1 – 3.4:1 Crecimiento – acabado con suero lácteo como sustituto del agua.

* sin bebedero garantizar el 10% de agua respecto al peso vivo

Restricción alimentaria en el engorde


Un racionamiento drástico en el engorde puede llegar a ser necesario por varias razones: por las penalizaciones económicas de las canales excesivamente engrasadas, o cuando, en Italia, cerdos pesados circuito de jamones DOP están llegando a los 160 kg, pero todavía no han alcanzado el noveno mes de vida (edad mínima para el sacrificio). La restricción de alimentos aumenta la competencia en la corralina y la voracidad de los líderes dominantes. Una situación en la que el espacio del comedero se convierte en importante. Cuantos más animales hay, más aumenta la competencia y la ansiedad lo que todavía acentúa más la avidez de los cerdos dominantes. Éstos se colocan delante del tubo de salida del alimento, tratando, con el hocico o con una pata, de frenar la salida al comedero del componente sólido siendo capaz de ingerir una papilla más concentrada (es estas ocasiones el aumento de la dilución puede ser útil). En resumen, los cerdos codiciosos son los candidatos ideales para el Síndrome hemorrágico intestinal. La ingestión de grandes volúmenes implica la disminución del tránsito, una condición que, junto con la dificultad del estómago para acidificar la masa, causa la fermentación inmediata con su correspondiente producción de gas. El gas expande el estómago y el intestino, que puede sufrir una torsión, aunque sea parcial: un obstáculo más para el tránsito y un estímulo adicional para la fermentación microbiana. La presión ejercida por el gas puede dañar algún vaso intestinal y causar una hemorragia intestinal, o presionar sobre los pulmones, provocando complicaciones respiratorias, o comprimir otros vasos de la cavidad abdominal, cuya oclusión puede causar un colapso cardíaco. Esta situación comienza con un vicio de comportamiento, o más bien por un aumento de la competencia.

Conclusiones


A menudo las características de la instalación no permiten aplicar lo que la literatura sugiere. Sin embargo, una vez establecida la dilución compatible con el sistema de distribución, la composición de la dieta puede presentar compromisos ulteriores. El último margen de maniobra debería reservarse para situaciones sanitarias y de comportamiento especiales. Si conseguimos controlar todos estos factores, podremos preocuparnos por el consumo de agua y el volumen de las aguas residuales.

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