Alimentación de cerdas en el parto: consejos prácticos

Aspectos alimentarios que pueden tener importancia sobre la buena marcha de la cerda alrededor del parto.

No es fácil encontrar bibliografía referente a este tema en trabajos específicos y hay que buscarla como apuntes en apartados de otros trabajos más generales. La finalidad de este artículo es resumir aspectos alimentarios que pueden tener importancia sobre la buena marcha de la cerda alrededor del parto

Balance electrolítico: normalmente se mide como mEq/kg de pienso. La formula más comúnmente empleada es (Na/23+K/39-Cl/35,5) x 1000. La bibliografía en cerdas no es muy abundante y es en vacas de leche donde existen más publicaciones debido a su relación con la hipocalcemia post-parto. El nivel normalmente recomendado es 250-300 mEq/kg, aunque algún autor ha sugerido valores más altos por el efecto positivo sobre el consumo de pienso, factor de gran importancia en el post-parto de las cerdas ya que va a condicionar toda su posterior carrera reproductiva. Sin embargo, más recientemente, DeRouchey y cols., 2000 y 2003 y Roux ML en 2008 y Marco E 2009 muestran el posible interés de ir a niveles más bajos por el efecto que tendría sobre la reducción de la mortalidad de los lechones y sobre el pH urinario, con una reducción del recuento bacteriano de la orina y por tanto menos infecciones ,así como una mejora del número de lechones nacidos y nacidos vivos en partos subsiguientes.

Las micotoxinas deben ser motivo de especial preocupación en el peri-parto. El uso mayoritario de cereal blanco y subproductos de trigo predispone de forma especial a problemas relacionados con las micotoxinas. No es infrecuente encontrarse con problemas de falta de uniformidad de la camada al nacimiento, disminución de peso medio, aumento del numero de mortinatos, etc. Por tanto se reducen los parámetros productivos de la camada y aumenta la mortalidad en el pre-destete. La suplementación del pienso con absorbentes de micotoxinas en muchas ocasiones mejora la situación de la camada y de la propia cerda en sí. No faltan recomendaciones de una suplementación sistemática de los piensos de cerdas, detalle que no puede perderse de vista.



El nivel alimentario en el pre-parto se ha relacionado con problemas de estreñimiento, síndrome MMA, mortalidad de lechones en lactación, etc. y posterior bajo consumo alimentario en el post-parto. De la evolución experimentada en la genética porcina en los últimos diez años, de observaciones prácticas de granja y de trabajos como los de Quiniou N y cols. en 2001 y Shelton NW en 2009, puede deducirse que producen más problemas racionamientos bajos y prolongados que los relativamente altos y que, en caso de aplicarse racionamientos altos, deben ir acompañados de un aporte menos elevado en el periodo precedente para evitar una condición corporal excesiva a la hora del parto. Un nivel alto no parece que tenga efecto sobre el peso medio del lechón al nacer, indicando Quiniou un parto mucho más fácil y ninguna otra ventaja. Shelton NW encontraba en las cerdas primerizas una mejora del tamaño de la camada en el parto siguiente como una ventaja. El consejo práctico es mantener una condición corporal adecuada y bajar la cantidad de pienso de forma importante sólo en los dos o tres días anteriores al parto. En el post-parto la recomendación es subir el la cantidad diaria de pienso lo mas rápido posible hasta cantidades máximas (el manejo es muy importante en este momento).

Hoy día ya nadie discute que no es tan importante el concepto de fibra bruta como las materias de las que procede y, por tanto, se habla ya con toda normalidad de nivel de fibra neutra, no faltando recomendaciones que nos hablan de consumo diario de 350-400 g cerda y día (Reese E y Douane 1997). Con estas formulaciones hay que asegurar que no aparezcan rechazos alimentarios por el contenido de algún factor anti-nutritivo en materias primas fibrosas. Por tanto, la cuidadosa elección de las mismas será muy importante en la confección de estas dietas. En las condiciones del mercado catalán de materias primas son muy frecuentes el uso de salvados de trigo, cascarilla de soja y pulpa de remolacha (de las que Fedna 2003 daba unos valores de 35, 57 y 45 % de fibra neutra). De todas maneras es muy importante disponer de analíticas adecuadas de estas materias puesto que existe una gran variabilidad de resultados para los valores indicados.

El tamaño de partícula también se ha relacionado con problemas de bajo consumo y estreñimiento en el pre y post-parto. En dietas a base maíz-cebada-trigo y subproductos de trigo, es recomendable no bajar de 1 mm, teniendo en cuenta que es tan importante la cifra absoluta como la uniformidad del tamaño medido. La forma de medirla es a través de la Desviación Standard Geométrica o Sgw, que indica el número de partículas por área de superficie (SA = cm2/g de pienso). Visto así la problemática puede darse tanto por tamaño medio muy bajo, falta de uniformidad o excesiva cantidad de finos aunque la cifra del tamaño medio sea la adecuada. El trigo y sus subproductos son materias primas generadoras de cantidades importantes de finos (polvo). El aumento simple y llanamente del tamaño de partícula ha solucionado problemas de bajos consumos y estreñimientos en granja.

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