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La aparición del PEDV y la importancia de la bioseguridad en la producción de piensos

La transmisión del virus de la diarrea porcina (PED) a través de la cadena de producción del pienso es un ejemplo de ruta de transmisión de enfermedad muy compleja que provocó la colaboración de los fabricantes de piensos en la comprensión y el estudio de los factores de riesgo.

Martes 10 noviembre 2015 (hace 1 años 24 días)

La aparición del virus del PED en Norteamérica despertó el interés por la importancia del pienso y sus ingredientes como posible vía de transmisión de enfermedades. Además de la preocupación acerca de los ingredientes de origen porcino (ej.: productos secados en spray, hidrolizados y subproductos de origen animal) (Davies, 2014), la posible contaminación cruzada con material de origen fecal durante la cadena de producción del alimento se convirtió en una preocupación importante a la hora de considerar la bioseguridad de una granja. Esta preocupación tuvo como resultado la esponsorización, por parte del National Pork Board americano, de un estudio de evaluación de riesgos de ingredientes de origen animal (Davies, 2014) y el desarrollo de una herramienta de evaluación de riesgos para la industria de fabricación y distribución de piensos (Snider, AASV 2015).

Bulk Ingredient Reception illustrating potential for fecal cross contamination

Recepción de ingredientes a granel ilustrando una posible contaminación cruzada con material fecal.

 

Disminuir la probabilidad de que un nuevo organismo infeccioso pueda entrar a una granja requiere la comprensión de las posibles rutas de transmisión de la enfermedad en dicha granja. Muchas veces, las rutas de transmisión son complejas y parecen estar fuera del alcance tanto de los productores como de los consultores veterinarios. Este tipo de escenarios requieren la colaboración de muchos segmentos de la industria porcina ya que la comprensión de la complejidad de este proceso requiere de expertos en diferentes campos. La transmisión del virus de la diarrea porcina (PED) a través de la cadena de producción del pienso es un ejemplo de ruta de transmisión de enfermedad muy compleja que provocó la colaboración de los fabricantes de piensos en la comprensión y el estudio de los factores de riesgo.

Farm delivery of complete feed using typical midwest USA feed delivery vehicle illustrating low likelihood for fecal cross contamination

Entrega del pienso a la granja usando un vehículo típico de
la zona centro este Americana ilustrando una baja probabilidad
de contaminación cruzada del pienso con material fecal.

Tras la aparición del virus del PED en el región del centro este de los Estados Unidos en mayo del 2013 (Stevenson, 2013), muchos responsables de la industria porcina norteamericana empezaron a especular sobre una posible contaminación fecal de los ingredientes o del pienso completo como ruta importante para la transmisión del virus del PED. Esta especulación fue alimentada por los primeros informes en los que se explicaba la alta similitud entre las cepas asiáticas del virus y aquellas originadas durante el brote norte americano (Huang, 2013). El Departamento de Agricultura de los Estados Unidos en su informe de "Evaluación de entrada de virus patógenos porcinos exógenos” destacó el importante papel que juegan los ingredientes originarios de China en la cadena de producción de piensos (USDA, 2013). Mientras la industria intentaba comprender cómo se iba extendiendo el virus del PED de granja a granja en EEUU, muchos responsables de la industria señalaron que la entrada del virus pudo ocurrir por la importación de ingredientes asiáticos del pienso contaminados con material fecal.

Durante los primeros meses del brote en los Estados Unidos, varias investigaciones en granjas individuales destacaron escenarios que claramente implicaban a la contaminación del pienso como la ruta más posible de trasmisión del virus del PED en las granjas afectadas.

Un ejemplo destacado es el gran número de granjas de cerdas de reemplazo que fueron afectadas. Las granjas de reproductoras implementan programas de bioseguridad para proteger su propia salud y la de los clientes a los que suministran. Además, la implementación efectiva de estos programas es vigilada por veterinarios inspectores de una manera regular como parte normal de la producción de cerdas de reemplazo. Finalmente, estas granjas están situadas en lugares remotos y normalmente son ciclos cerrados que producen sus propios reemplazos. A pesar de este tipo de medidas e intensa vigilancia, muchas de estas granjas fueron infectadas con el virus del PED.

La aparición del virus del PED en Canadá en enero de 2014, y la posterior investigación epidemiológica que se llevó a cabo (O’Sullivan 2015), tuvo un papel muy importante en la convicción de muchas personas de la industria de que los ingredientes de origen porcino, especialmente los productos procedentes del plasma secado en spray, deberían tenerse en cuenta a la hora de evaluar los riesgos en bioseguridad asociados con los ingredientes del pienso. Un proyecto de investigación llevado a cabo en la región norte central de los Estados Unidos sugirió el papel del pienso como posible fómite del virus (Dee, 2014).

Una petición de ayuda para el asesoramiento de la bioseguridad de la cadena de producción del pienso de la industria porcina a los profesores de porcino del departamento de producción animal de la Universidad de Minnesota, tuvo como resultado una protocolo para ayudar a los veterinarios y productores de cerdos en la evaluación sistemática la bioseguridad de su cadena de suministro de pienso (Snider, AASV 2015).

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