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Importancia de los insectos como vectores de PRRSv

Las moscas no suelen contemplarse como un riesgo real de infección entre explotaciones a no ser que estemos hablando de áreas de muy alta densidad. Sin embargo, las moscas pueden viajar distancias más largas si al recoger cadáveres también se capturan moscas.

Jueves 14 mayo 2015 (hace 1 años 6 meses 23 días)

Artículo

Further assessment of houseflies (Musca domestica) as vectors for the mechanical transport and transmission of porcine reproductive and respiratory syndrome virus under field conditions. Pitkin A, Deen J, Otake S, Moon, R, Dee S. Can J Vet Res. 2009 73: 91-96

 

Resumen del artículo

¿Qué se estudia?

PRRSv puede transmitirse a partir de cerdos infectados, semen contaminado, fómites, personas, vehículos de transporte y aerosoles. Por lo que respecta a los insectos, los mosquitos (Aedes vexans) y las moscas domésticas (Musca domestica) pueden ejercer de vectores mecánicos de PRRSV ya que el virus no se replica dentro de dichas especies y no pueden actuar como vectores biológicos.

El propósito de este estudio fue evaluar el papel de la mosca doméstica en el transporte y la transmisión de PRRSV entre granjas bajo condiciones controladas de campo.

 

¿Cómo se estudia?

Durante un periodo de 16 semanas, se llevaron a cabo 7 réplicas de dos semanas de duración en una granja experimental separada 16 km de otras granjas porcinas.

La nave A alojaba 300 cerdos de engorde (100 de estos cerdos fueron inoculados intranasalmente con 2 ml de PRRSv) y encima de cada división de hormigón se colocaron contenedores con pupas de mosca doméstica (2 lotes de 100.000 pupas por réplica) para permitir que las moscas adultas contactasen con los cerdos.

La nave B estaba situada a 120 m de la A, tenía ventilación natural, suelo sólido de hormigón y alojaba 20 cerdos de 25 kg no expuestos a PRRSv. Se recogió suero de los 20 cerdos de la nave B los días 2, 5, 7, 9 y 12 de cada réplica.

La nave B siempre se visitaba antes que la A. El personal (3 trabajadores concretos) llevaba botas, mono y guantes distintos en las naves A y B.

Se usaron trampas para moscas en ambas naves. Las moscas capturadas se contaban y se almacenaban en bolsas de plástico etiquetadas. Luego se hicieron homogenizados de 30 moscas según el día de recogida. Se realizaron bioensayos porcinos para ver si había PRRSv infeccioso en las muestras de moscas recogidas en la nave B.

También se tomaron hisopos de las manos, botas y monos del personal, así como muestras de aire, que se analizaron para detectar la presencia de RNA de PRRSv.

 

¿Cuáles son los resultados?

Hubo mucho contacto entre las moscas y los cerdos. Se analizaron 49 homogenizados de moscas (1.459 moscas en total) de la nave A. Dieciséis de ellos (479 moscas en total) fueron positivos mediante PCR. En la nave B se analizaron 12 homogenizados (365 moscas) de los que 3 fueron positivos y fueron capaces de infectar a los cerdos en el bioensayo que se realizó tras la fase experimental.

En 2 de las 7 réplicas se detectó transporte de RNA de PRRSv de la explotación A a la B. En estas dos mismas réplicas se detectó RNA de PRRSv y virus infeccioso tanto en homogenizados de moscas como en cerdos de la nave B.

No se detectó RNA de PRRSv en ninguna de las muestras de aire (n = 70) o en hisopos de fómites y personal (n = 1176).

La infección de los cerdos de la nave B que se observó en dos de las réplicas fue muy probablemente debida a moscas domésticas a causa del alto grado de homología entre las muestras de cerdos y las de insectos tomadas en las naves A y B.

 

¿Qué conclusiones se extraen de este trabajo?

Bajo las condiciones adecuadas, el PRRSv de cerdos infectados puede adherirse a las moscas domésticas y permanecer en estado viable hasta otras naves de la misma granja u otras granjas.

La transmisión del virus por insectos a cerdos no expuestos es, probablemente, un evento infrecuente ya que depende de un gran número de factores aunque se ha demostrado que es posible. No se sabe si las moscas pueden transmitir PRRSv más allá de los 120 m.

Las moscas domésticas han demostrado ser un factor de riesgo para nuevas infecciones por PRRSv por lo que los productores y veterinarios deberían implementar intervenciones válidas para controlar a los insectos en las granjas porcinas.

 

Enric MarcoLa visión desde el campo por Enric Marco

Cuando establecemos protocolos de bioseguridad en las explotaciones, después de contemplar el vallado, los filtros necesarios para la entrada de visitas o material y los elementos necesarios para establecer una carga/descarga segura de los animales siempre introducimos posteriormente comentarios a cerca del control de pájaros roedores e insectos. Estos últimos están presentes en casi todos los planes de bioseguridad, pero ¿cuántas veces los consideramos un riesgo real?

Si tenemos en cuenta los resultados obtenidos en el estudio llevado a cabo en la Universidad de Minnesota, la posibilidad de que las moscas puedan actuar como vehiculadoras del virus PRRS es un riesgo real, al menos a cortas distancias (120 m). Cuando se valora el control de las circulaciones víricas del virus en el interior de una explotación, el control de insectos y, en concreto el de las moscas, debe estar siempre presente. De nada servirá una correcta bioseguridad entre lotes (tal y como hemos contemplado en artículos anteriores): evitar movimientos de animales entre lotes, cambio de ropa, calzado, lavado de manos y material específico por lote; si no tenemos controlada la población de moscas. El control de moscas en las explotaciones no sólo debe basarse en el uso regular de productos insecticidas, sino también en evitar que se den las condiciones ideales para su reproducción. Esto último, resulta relativamente simple para la mosca doméstica ya que si somos capaces de mantener las fosas de purín relativamente líquidas, sin costras superficiales, las fases larvarias de las moscas no se desarrollarán con facilidad, reduciéndose así su población.

Evitar la captura de moscas por los transportes de cadáveres es difícil, por no decir imposible, pero el uso de insecticidas en el interior del contenedor una vez que éste está cerrado las eliminaría

Sin embargo, cuando se valora la posibilidad real de infección entre explotaciones, las moscas nunca se contemplan como un riesgo real, a no ser que estemos hablando de zonas de muy alta densidad con muy poca distancia entre explotaciones. Tal y como se documenta en el artículo las moscas podrían viajar distancias de hasta 2,4 km pero ¿qué sucede cuando son capturadas en el interior de un vehículo? Este puede ser el caso de los camiones de recogida de cadáveres. Al recoger cadáveres se capturan también moscas que en algunos casos, se pueden transportar hasta algunas decenas de kilómetros. Evitar la captura de moscas por los transportes de cadáveres es difícil, por no decir imposible, pero el uso de insecticidas en el interior del contenedor una vez que éste está cerrado (ver detalle del sistema de desinsectación en la foto) las eliminaría, evitando así su riesgo. Este método ya se aplica en algunas de las empresas de recogida y debería ser de obligada implantación en todas ellas.

Del laboratorio a la granja

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